ASOCIACIÓN MISIONEROS DE LA JUVENTUD
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"LLAMADOS PARA EVANGELIZAR LA JUVENTUD"
Como fruto del proceso evangelizador de la Central de Juventudes en el año 1985 nació la “Asociación Misioneros de la Juventud” , de Derecho Diocesano. La integran sacerdotes y laicos. Los sacerdotes están incardinados a la diócesis de Girardot en Colombia.
Naturaleza Objetivo Miembros Espíritu
Espiritualidad Organos de Gobierno Incorporación
Los
Misioneros de la Juventud son una Asociación pública de clérigos y laicos con
el espíritu misionero pedido por la Iglesia y constituida al tenor de los
siguientes cánones:
Cc.
215 “Los fieles tienen la facultad de fundar y dirigir libremente asociaciones
para fines de caridad o piedad, o para fomentar la vocación cristiana en el
mundo; y también de reunirse para conseguir en común esos mismos fines.”
Cc.
298 “Existen
en la Iglesia asociaciones distintas de los institutos de vida consagrada y de
las sociedades de vida apostólica, en las que los fieles, clérigos o laicos, o
clérigos junto con laicos, trabajando unidos, buscan fomentar una vida más
perfecta, promover el culto público, o la doctrina cristiana, o realizar otras
actividades de apostolado, a saber, iniciativas para la evangelización, el
ejercicio de obras de piedad o caridad y la animación con espíritu cristiano
del orden temporal.”
Cc.
301 “Corresponde exclusivamente a la autoridad eclesiástica competente el
erigir asociaciones de fieles que se propongan transmitir la doctrina cristiana
en nombre de la Iglesia, o promover el culto público, o que persigan otros
fines reservados por su misma naturaleza a la autoridad eclesiástica.”
Los
Misioneros de la Juventud buscan llevar una vida más perfecta y evangelizar a
los jóvenes, especialmente mediante la cooperación en la Pastoral Juvenil y la
animación del mundo de la juventud.
Los
Misioneros de la Juventud son fieles varones, laicos y presbíteros, procedentes
de todos los sectores sociales, quienes, de acuerdo con su peculiar estado de
vida, han tomado conciencia de haber recibido de Dios una vocación especial en
orden a la evangelización de la juventud (Cf. L.G. 41)
El
Espíritu de los Misioneros de la Juventud está comprendido dentro de la
expresión: “Ser un grupo de amigos, con un amigo común, Jesús, para
dedicarse a un apostolado de amistad” (cf. Jn 15,12-17)
La
espiritualidad de los Misioneros de la Juventud asume las siguientes características:
1.
Inspirada en el amor del Padre, en el seguimiento y anuncio de Jesús y en la
presencia viva y transformadora del Espíritu Santo, que impulsa a la misión.
2.
Alimentada en la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia.
3.
Celebrada en la liturgia, especialmente en la Eucaristía.
4.
Animada por la oración personal y comunitaria.
5.
Vivida en comunidad.
6.
Atenta a los signos de los tiempos.
7.
Expresada en la opción preferencial por los pobres y los jóvenes.
8.
Proyectada en un constante espíritu misionero.
9.
Al estilo y en unión con María.
10.
Que estimule la búsqueda de la Santidad en el propio estado de vida.
En
forma específica la espiritualidad de los Misioneros de la Juventud se puede
resumir en “seguir a Jesús, siendo como Juan Evangelista en la vida y como
Pablo en el apostolado”
1. En la Asociación todos sus miembros son responsables igualmente tanto del espíritu como del funcionamiento.
2.
Para la realización de sus fines, la Asociación cuenta con los
siguientes organismos directivos: La Asamblea General, el Consejo Directivo y el Director Ejecutivo.
1.
Fuera de los fundadores, para pertenecer a la Asociación se requiere:
2.
Ser católico, varón mayor de 18 años (Cc. 96 y 97)
3.
Haber pasado como mínimo un año como Misionero itinerante de la
Juventud o su equivalente, es decir, haber dedicado un año al servicio de la
Iglesia en la Evangelización de la Juventud.
4.
Dedicar a la Evangelización de la Juventud y a la Pastoral Juvenil de
una manera generosa, el tiempo libre, fuera de las obligaciones propias de su
estado.
5.
Participar al menos durante tres años, de la vida y del apostolado de la
Asociación.
6.
Ser debidamente admitido por los dos tercios de los miembros.
7. Podrán participar en la vida de la Asociación otras personas que teniendo los mismos objetivos de ésta, así lo deseen sin necesidad de que estén incorporados jurídicamente.
1.
La formación de los Misioneros de la Juventud es permanente, pero
especialmente en los tres primeros años en que participen en la vida y en el
apostolado: Formación integral, doctrinal, espiritual y apostólica.
2.
Los aspirantes al sacerdocio dedicarán dos años como mínimo a su
preparación en lo que atañe a la Pastoral Juvenil, y a profundizar en la
espiritualidad propia de la Asociación.
El ideal del trabajo evangelizador en favor la juventud lo bebió el Padre Luis María Fernández Pulido (Pafer) de Monseñor Jorge Murcia Riaño, quien había fundado el 8 de Diciembre de 1932 un organismo eclesial denominado “La Compañía de San Juan”.
A este instituto se unió el Padre Fernández el 16 de Julio de 1937, siendo aún seminarista. A la prematura muerte de Monseñor Murcia, el 15 de Noviembre de 1944, y la disolución de la línea sacerdotal de la Compañía, siguió una larga etapa de búsqueda y experimentación. Finalmente, el 3 de septiembre de 1953, Pafer, con un calificado grupo de laicos, fundó en Bogotá la Central de Juventudes.
Años después, el 25 de enero de 1958, fiesta de la Conversión de San Pablo Apóstol, el Padre Fernández presentó a consideración de su Arzobispo, el Cardenal Crisanto Luque, un proyecto de instituto conformado por sacerdotes y laicos. En el margen del documento escribió Monseñor Luque de su propio puño y letra, la siguiente sentencia: “No es imposible si hay paciencia para esperar años”. Aquél hipotético instituto llevaba por nombre: “Misioneros de la Juventud.” Y pasaron veinticinco años.
El 25 de enero de 1983 fue promulgado el nuevo código de Derecho Canónico. Allí encontró el Padre Luis María, leyendo en latín el canon 298, la figura jurídica que más se ajustaba a su viejo sueño: una Asociación de fieles, clérigos y laicos, que trabajando unidos, buscaran fomentar una vida más perfecta y que se empeñaran en la evangelización y animación del mundo de la juventud. Desde ese momento y hasta el día de su muerte, el 13 de mayo de 1985, Pafer consagró sus mayores esfuerzos en la redacción de los estatutos y continuó, con renovado empeño, en la tarea formativa de aquellos que sentían el llamado de Dios a ser Misioneros de la Juventud.
El diálogo epistolar con Monseñor Alfonso Uribe Jaramillo, Obispo de Sonsón – Rionegro, fue lentamente fraguando el nacimiento jurídico del nuevo organismo eclesial. A Pafer no le alcanzó la vida para ver consolidado su proyecto, pero estuvo cerca, muy cerca. El 13 de Agosto, a los tres meses de su partida, reunidos los miembros fundadores en la sede del Salitre de la Central de Juventudes, aprobaron los estatutos y se constituyó así la Asociación pública de fieles Misioneros de la Juventud.
El 15 de Agosto del mismo mes, en La Ceja Antióquia, solemnidad de la Asunción de Santa María Virgen, fue erigida canónicamente en la Diócesis de Sonsón – Rionegro. Tres años después, el 27 de diciembre de 1988, en la Capilla, fue la Asociación nuevamente erigida en la diócesis de Girardot por Monseñor Jorge Ardila Serrano.
Es preciso hacer mención de quien fuera desde la fundación, y durante diez y seis años, el primer Director Ejecutivo de la Asociación: Monseñor Ismael Rueda Sierra. Monseñor Rueda fue elevado al episcopado el 17 de febrero de 2001 y funge hoy como Obispo de la Diocesis de Socorro y San Gil y es el Obispo encargado de la Seccion de Juventud e infancia de la Conferencia Episcopal de Colombia. Su nombramiento ha sido el más alto reconocimiento a la fidelidad y lealtad de Pafer, de la Central de Juventudes y de la Asociación de Misioneros de la Juventud para con la Iglesia y el sucesor de Pedro.